Dadme un punto de apoyo
Saturday, June 30th, 2007Os alimenta el aire sangriento de un juzgado,
de un presidio siniestro de abogados y jueces.
Y concedéis, los pedos por audiencia de un lado,
mientras del otro lado jodéis, meáis a veces.
Retretes de elegancia, cagan correctamente:
hijos de puta ansiosos de politiquerÃas,
publicidad y bombo, se corrigen la frente
y preparan el gesto de las fotografÃas.
Temblad, hijos de puta, por vuestra puta suerte,
que unos soldados de alma patética deciden:
ellos son los que tratan la verdadera muerte,
ellos la verdadera, la ruda vida piden.
Putonas de importancia, miden bien la sonrisa
con la categorÃa que quien las trata encierra: polÃticas jetudas, desgastan la camisa jodiendo mientras hablan del drama de la guerra.
VenÃs de
Os mata una verdad en el caduco nido:
la que impone la vida del siempre adolescente.
Sois mis enemiguitos: los del mundo que siento rodar sobre mi pecho más claro cada dÃa.
Y con un soplo sólo de mi caliente aliento,
con este sólo soplo dicté vuestra agonÃa.
Hemos de destrozaros en vuestras legaciones,
en vuestros escenarios, en vuestras diplomacias.
Con ametralladoras cálidas y canciones
os ametrallaremos, prehistóricas desgracias.
Porque, sabed: llevamos mucha verdad metida dentro del corazón, sangrando por la boca y os vencerá la férrea juventud de la vida,
pues para tanta fuerza tanta maldad es poca.
de Miguel Hernández
