Me ne frego!
Lunes, Enero 24th, 2011Acabada la I Guerra Mundial en Italia, que había combatido del lado de los vencedores, se extendió el mito de la victoria mutilada, la creencia de que los aliados no habían respetado los acuerdos, pues entre las recompensas territoriales esperaban el puerto de Fiume, en la actual Croacia, que contaba entonces con una mayoria de italoparlantes. El ambiente postbélico estaba caldeado por la fiebre nacionalista y la violencia se extendía entre la sociedad civil, el peligro obrero parecía una seria amenaza mientras en el plano internacional la Revolución Bolchevique y la Pascua Irlandesa hacían saltar todas las alarmas diplomáticas.
En este contexto, el poeta D’Annunzio decidió, con un grupo de veteranos, tomar la cuidad de Fiume donde proclamaron la República del Carnaro. Durante un año (desde septiembre de 1919 hasta la Navidad de 1920), desarrollaría allí una contradictoria política entre el fascismo, la democracia directa y el anarquismo dadaísta.

Se estableció un estado revolucionario y corporativo y se intentó promover una Antisociedad de Naciones de pueblos oprimidos contra las potencias imperialistas (establecieron contactos con catalanes, así es como lo he descubierto) de hecho fueron los primeros en reconocer a la URSS y éstos los únicos que hicieron lo propio.
Su Constitución no tiene desperdicio, afirma la soberanía colectiva sin distinción por raza, sexo (en aquella época las mujeres luchaban por el derecho al voto) o religión; la libertad de prensa y asociación. Se aseguraba la educación primaria y la asistencia social en caso de enfermedad o desempleo. No reconocía la propiedad privada como derecho absoluto, sino sólo el trabajo productivo como base del bienestar social. Asimismo se instaura la música como institución religiosa.
En una atmósfera esfervescente, apostaron por el nudismo, el uso de drogas, el amor libre, el vegetarianismo… todo para reconectar a los humanos con la naturaleza y sacudirse la alienación del mundo civilizado. En este sentido formaron la asociación YOGA de espíritus libres tendentes a la perfección espiritual.
Mientras, se dedicaron a la piratería, capturando entre otros, un barco que llevaba armas a los rusos blancos, en guerra con los bolcheviques y se las enviaron a estos. Por otra parte la Oficina del Golpe de Mano (o del ataque sorpresa) llevaba a cabo acciones tan grandes como la que ilustra el post, el aviador Guido Keller defecando en un orinal que luego arrojaría sobre la sede presidencial italiana.
Como todo lo bueno está llamado a no durar, en diciembre de 1920 esta revuelta contra la realidad fue sofocada con las armas, la llamada Navidad de Sangre. Quiero desde los tarados, rendir el homenaje de la memoria a la que hubiera sido nuestra república.






