El MySpace del Palentino.
Monday, September 24th, 2007Casi nada.
Dedicado al Piru.
Casi nada.
Dedicado al Piru.
Hay que reconocer que el nivelazo de esta página en sus entradas más freaks y taradas no tiene nada que envidiarle a ninguna otra de las miles de páginas freaks de la web. Colgamos las lecciones de inglés para nipones (spare my life!), colgamos toneladas de música tarada, colgamos a los soldados ingleses cantando en playback, colgamos el tumor que cobraba vida propia y colgamos los vaqueros vascos del Oeste Americano. Pues bien, llegó la hora de añadir una nueva joya a la colección:
El rap final de la parodia del Equipo A, con Antonio Ozores haciendo de Aníbal. De lo más que nunca visteis chavales, a disfrutarla.
Como no podía ser de otra forma se la dedico al nunca bien ponderado Nuaj.
Y de postre…
En este momento tengo gran cantidad de ambas…
Lo dicho. Mirar abajo que hay números, cada uno es una página con más y más bicis frikis. Esto lo descubrió un tipo con barba espesa, pero como es demasiado bueno para que le relacionen con nosotros, lo he tenido que postear yo.
A mí me encanta lo feliz que va el tipo de la bici con carrito y somrilla.
No sé si os hará gracia, pero yo lo he visto 9 ó 10 veces y cada vez me gusta más.
Después de mi periplo asturiano descubriendo eso que los goim llamáis naturaleza (arriba una foto, para dar envidia); me decido a frikear con fuerza, que hace tiempo que no posteaba.
- Lo primero unos videos que me pasó el Doctor Jons: Super Mario Bross. en vivo (amo a Super Mario), y dos animaciones muy locas.
- Luego, y esto denota mucho frikismo, un poco de cultura: mirar qué libros se pueden encontrar en la biblioteca de mi universidad (los encontré por casualidad).
- También os dejo una página un poco efectista, pero con fotos jartas, que trata las maravillas que mis congéneres perpetran en Palestina.
- Y para acabar un artículo sobre el uso medicinal de LSD en Hollywood. Lo más curioso es lo que se refiere a Kary Grant, que se puso fino de tripis con el fin de sanarse la mente. Entre los testimonios de sus pedos está éste: “Parecía estar en un mundo de saludables y regordetas piernas de bebés y lleno de pañales impregnados en sangre, como si se estuviera desarrollando una especie de actividad menstrual generalizada. Sin embargo no me repelía como otros escenarios lo habían hecho antes”.