Diccionario para entender el 15 M

Tuesday, August 30th, 2011

Acampada. La práctica durante años en campamentos de veranos, esplais, y vacaciones alternativas ha permitido una gran pericia en la realización de acampadas, gracias a Quechua (véase) o Northface no es difícil montarse una tiendecita, un buen resguardo del fresco o del frío. Es una herramienta muy potente del 15M, muestra de su capacidad itinerante, nómada, a la par que una buena feria de conocimientos aplicados directos. En la Puerta del Sol, era como Negociudad de Mad Max, pero con Policía Nacional fuera y Policía de Respeto (véase) dentro. El debate por el abandono de la acampada ha sido el debate más serio y complejo que ha abordado el movimiento del 15M.

diccionario-para-el-movimiento-15m.pdf

Una madre

Friday, March 11th, 2011

La madre de Gus tenía los dientes saltones; yo también. Y recuerdo una vez que subíamos juntos la cuesta hacia la tienda y ella dijo: «Cut, los dos necesitamos una ortodoncia. ¡Tenemos una dentadura horrible!» Yo subía la cuesta con ella, orgullosísimo. Ella llevaba un vestido amarillo muy ceñido, de flores, y tacones altos y se movía la mar de ondulante, y los tacones hacían toc, toc, toc en la acera y yo pensaba: voy con la madre de Gus y ella va conmigo y subimos juntos la cuesta. No hubo más que eso; yo entré en la tienda a comprar una barra de pan para mis padres y ella compró sus cosas. No hubo más, eso fue todo. (…)

una-madre.pdf

Jp

Una cervecita en el bar

Friday, March 11th, 2011

No sé cuántos años hace, quince o veinte. Yo estaba sentado en casa. Era una noche de verano muy calurosa y andaba aburrido.

Salí y anduve calle abajo. La mayoría de las familias ya habían cenado y estaban viendo la televisión. Subí hasta la avenida. Al otro lado de la calle, había un bar de barrio, un viejo establecimiento decorado en madera, pintado en verde y blanco. Entré. (…)

 una-cervecita-en-el-bar.pdf

Jp

Te quiero, Alberto

Friday, March 11th, 2011

Cut estaba sentado en el Pavo Real Rojo, con resaca. Cuando el camarero le trajo su bebida, dijo:

Sólo he conocido a una persona en esta ciudad que esté tan loca como tú.

¿Ah, sí? —dijo Cut—. Mira qué bien.

Y precisamente está aquí ahora —continuó el camarero.

¿Ah, sí? —dijo Cut.

Es aquella de allí, la del vestido azul con esa figura de campeonato. Pero no hay quien se acerque a ella, porque está loca.

¿Ah, sí? —dijo Cut.

Cut cogió el vaso, se levantó y fue a sentarse junto a la chica.

 te-quiero-alberto.pdf

Jp

Señor, deje de mirarme las tetas

Friday, March 11th, 2011

Pedazo de bestia era el tío más salvaje del Oeste. Tenía la pistola más veloz del Oeste, y se había follado mayor variedad de mujeres que cualquier otro tío. No era aficionado a bañarse, ni a la mierda de toro, ni a discutir, ni a ser un segundón. También era guía de una caravana de emigrantes, y no había otro hombre de su edad que hubiese matado más indios, o follado más mujeres, o matado más hombres blancos. (…)

senor-deje-de-mirarme-las-tetas.pdf

Jp