Las tesis de Febrero: La Patria Precaria te necesita
Viernes, Febrero 4th, 2011Tras el éxito del Primer Día Glorioso de la Revolución con Mayúsculas (27/01/2011 según los errados calendarios prerrevolucionarios) en el que se conmovieron los cimientos del mundo, hacemos un llamamiento a los y las millares de combatientas y combatientes para mantenerse en la Ofensiva. Pasaron ya los años de resitencia porque hemos aprendido, viendo el fútbol, que la mejor estrategia es el ataque, el ataque sin tregua.
Ya no sirve con ir a una manifestación a favor del “DESPIDO LIBRE Y GRATUITO”, ya no vale con comprar cosas obsolescentes por antipación programada. No es suficiente reclamar una identidad cultural heredera de la taifa de Denia. Es hora de pasar a la acción. Es la hora de la indolencia y del sabotaje cotidiano.
El Mal (EL CAPITAL) pretendió eliminar la alegría de vivir como cúlmen de la domesticación, pero cuando este impulso inhibido se transforma en su contrario, de pronto estalla como violencia carente de sentido. Cuando los eficientes trabajadores se convierten en bárbaros, todo el mundo se acojona. Incluso los bienpensantes que coreaban slogans contra el Imperio sienten miedo. Y es normal, la civilización que se desmorona produce mucho ruido: vidrios rotos, gritos de guerra… y también produce una sensación de vacío que ni siquiera puede llenar la más completa chuchería tecnológica.
Por qué. Porque lo primero es rebelarse contra la mentalidad servil que nos han incrustado en el hipotálamo. Mendigando por dinero, ni siquiera un plato de lentejas, dispuestos a combatir por un trabajo con la competencia para solaz del amo. Cada uno con su frustración y sus temores, intentando sobrevivir como las ratas, sin importarnos el resto del mundo ni que tengamos el agua al cuello.
Alguien puede leer esto y pensar que si cumple con los plazos y las obligaciones, haciendo su tarea sin prestar atención a los agoreros, seguirà a flote, defendiendo con uñas y dientes su pequeña gran nada y ¿quién dice que no? Incluso puede que le rasquen detrás de las orejas, o le froten la panza (llena de carne de lata)… estas recompensas son la satisfacción del siervo. Entonces no le pesa la cadena, ni tiene anhelos fuera del ámbito doméstico, pero antes o después acabarà aburrido de la comodidad adocendada y de los estimulos reiterados. Furtivamente soñará con el bosque .






